La sorpresa
Cuando terminaron de comer, Terry sacó del bolsillo su collar hecho a mano y se lo entregó. Le temblaban las manos al presentarle la sorpresa. La reacción de Anna borró toda su incertidumbre de la mesa. Le encantó el collar. Cuando Terry le dijo que lo había hecho él mismo, se le llenaron los ojos de lágrimas.
Anna se puso inmediatamente el collar, no tenía ni idea del secreto que escondía.