Volando
Anna tenía miedo a volar. Por suerte, Australia es tan grande que siempre podía descubrir un montón de sitios nuevos sin tener que subirse a un avión. A Terry le gustaba volar a otros continentes. Quería compartir esta afición con Anna, pero era bastante difícil porque ella no quería volar.
Decidió ceder. La pareja reservó unas vacaciones en su país natal.