Limpia a fondo tus portavasos de una forma sorprendente
Los portavasos no suelen parecer sucios hasta que los miras de cerca. Las migas, el polvo, las bebidas derramadas y los residuos pegajosos pueden acumularse en el fondo y alrededor de los bordes, lo que hace que limpiarlos resulte mucho más molesto de lo que debería. Un truco poco habitual es utilizar espuma de afeitar. Aplica una pequeña cantidad dentro del portavasos y extiéndela por el fondo y los laterales. La espuma puede ayudar a aflojar parte de la suciedad y los residuos que se han acumulado allí.
Después de dejar que actúe un rato, utiliza un paño de microfibra limpio para limpiar bien la zona. Puedes usar un cepillo suave o un paño para llegar a las esquinas y bordes más difíciles. Una vez eliminada la suciedad, repasa la zona de nuevo con un paño ligeramente húmedo para asegurarte de que no queden restos de espuma de afeitar. A continuación, seca la superficie.
Esta técnica resulta especialmente útil para los insertos extraíbles de los portavasos, que a menudo se pueden sacar y limpiar por separado. Comprueba siempre que el producto que utilices sea compatible con los materiales de tu vehículo y evita que entre humedad excesiva en los componentes electrónicos. Unos pocos minutos de limpieza pueden hacer que una de las partes más utilizadas de tu consola central tenga un aspecto notablemente mejor.