Limpia las rejillas de ventilación con una esponja de cocina
Las estrechas rejillas de ventilación del aire acondicionado de tu coche son un imán para el polvo. El problema es que también resultan difíciles de limpiar. Con un paño normal se puede limpiar la superficie, pero a menudo no llega bien entre cada una de las rejillas. Una esponja de cocina normal puede ayudarte a resolver ese problema. Coge una esponja limpia y, con cuidado, utiliza un cúter afilado para hacer varios cortes estrechos en uno de los bordes. No la cortes por completo. En su lugar, crea secciones flexibles que puedan encajar entre las lamas de la rejilla.
Una vez que hayas hecho los cortes, humedece ligeramente la esponja. No debe quedar empapada, solo lo suficientemente húmeda como para recoger el polvo y la suciedad. Introduce con cuidado el borde cortado entre las lamas de la rejilla de ventilación, recorriendo la abertura sección por sección. Las tiras estrechas de esponja pueden llegar a espacios a los que un paño convencional apenas puede acceder.
Puede resultar especialmente útil para limpiar las esquinas y los bordes, donde suele acumularse el polvo. Tómate tu tiempo y evita introducir la esponja a la fuerza en las rejillas de ventilación. No conviene que se desprendan trozos de esponja ni que la humedad penetre más profundamente en el salpicadero. Sin embargo, con un poco de paciencia, esta sencilla modificación puede facilitar considerablemente la limpieza de esos pequeños huecos tan molestos.