¿Por qué los japoneses se sientan en el váter mirando hacia delante?

Traditional style toilet at Hamarikyu Gardens in Tokyo, Japan

Crédito de la foto: Steven-L-Johnson/ Wikimedia Commons

El retrete tradicional en el centro de este mito se llama «washiki», o retrete de estilo japonés. Está empotrado en el suelo y no construido como una silla. En lugar de sentarse en un asiento, hay que ponerse en cuclillas sobre él, mirando al frente o al extremo con capucha. Las guías de viaje que explican cómo utilizarlo son muy claras al respecto: hay que mirar al frente, ponerse en cuclillas y mantenerse cerca de la parte delantera del retrete. De ahí viene la idea de «mirar hacia delante».

Para alguien que haya crecido sólo con inodoros sentados, esa posición puede parecer confusa al principio. Pero la lógica del diseño tiene sentido. El inodoro se fabricó para funcionar con una postura en cuclillas y no sentado. El usuario simplemente utiliza el accesorio en la dirección para la que fue diseñado, de modo que se coloca sobre la parte más profunda de la taza. Las fuentes de viajes dirigidas a los visitantes incluso advierten a la gente de que no debe mirar en la dirección equivocada, un error común de los principiantes, que puede hacer más tediosa la limpieza posterior.

También hay un aspecto práctico que explica por qué algunas personas prefieren este estilo desde hace tiempo. Cuando se utiliza correctamente, un inodoro en cuclillas puede resultar más higiénico para algunos, ya que el cuerpo no toca ninguna parte del inodoro. Esto no significa que todo el mundo lo prefiera ahora, pero ayuda a explicar por qué el diseño perduró durante tanto tiempo.

Para entender por qué este inodoro ya no es tan popular, ¡siga leyendo!