Los coches usados tardan más en llegar a los concesionarios y, de repente, se demanda lo verde

La razón es una mezcla tóxica de oferta y dudas. El mercado se ve inundado por grandes volúmenes de vehículos de ex-alquiler, mientras que la demanda sigue siendo cautelosa porque los precios, que se dispararon durante la pandemia, siguen pareciendo excesivos para muchos compradores. Los concesionarios se han mostrado reacios a reducir drásticamente los precios, a la espera de un repunte. La conclusión de RDC es contundente: esa estrategia no está funcionando y es inevitable actuar.

Traducida a términos cotidianos, esa acción se traduce en descuentos. Los coches que llevan meses en línea -comprueba la fecha del anuncio- tienen ahora una gran ventaja negociadora. La vieja actitud de «si no lo compras tú, lo hará otro» ha desaparecido. Los compradores pacientes e informados vuelven a tener las de ganar.