Richard apareció en el borde de su campo de visión, le llamó la atención desde el otro lado de la habitación e inclinó ligeramente la cabeza- Lo tengo todo. Helen se volvió hacia Owen. Fuera de las puertas del jardín, la tarde se había vuelto azul oscuro. La recepción había vuelto a encontrar su sitio a su alrededor.
Claire apareció en la entrada del jardín. Tenía el teléfono en la mano y la expresión cuidadosa y controlada que ponía cuando había encontrado algo y estaba decidiendo si usarlo. Miró a Owen, luego a Helen y dijo: «Mamá. ¿Me concedes un minuto?»