La fotógrafa me llamó y me dijo que había notado algo muy inquietante en las fotos de la boda

Firme. Presente. Disponible sin ser intrusivo. Pagaba las cosas sin que ella sintiera su peso. Aparecía en los momentos importantes sin exigir que ella lo reconociera en ellos. Cumplió todas las promesas que hizo y dejó de hacer promesas que no podía cumplir.

No era una relación cálida -él lo comprendía, había hecho las paces con ello-, pero era funcional, y funcional era más de lo que algunas personas conseguían. Claire lo había visto de otra manera. En sus momentos más optimistas, lo había calificado de trabajo en curso. Ray la había querido lo suficiente como para estar de acuerdo, incluso cuando la evidencia sugería lo contrario.