El abogado Raman esperaba fuera, con una fina sonrisa. «Yo misma firmé los papeles del despido de Jessa», dijo en voz baja. «Hace tres años. Ella era inestable entonces. Ahora es inestable» Nina la miró a los ojos: «Usted también firmó los memorandos de la política de continuidad. El mismo año. El mismo mes» La sonrisa de Raman se congeló al decir: «Cuidado con lo que insinúas»
La revelación cayó como agua helada. El mismo abogado que enterró a Jessa ahora gestionaba el silencio de Nina. No es una coincidencia. Diseño. Nina dejó la audiencia con una advertencia, pero sin bloqueo formal. Ocho días hasta la votación. Su editor llamó: «Autorizaron el episodio con fuertes renuncias. Podemos emitirlo mañana»