Mamá no tiene ni idea de por qué los médicos piden a papá que se vaya – Está aterrorizada por lo que..

Momentos después, Jake volvió a la habitación, cansado, agitado, pero sin duda él mismo. A Sandra se le cortó la respiración al verle, pálido, con los ojos enrojecidos y, sin embargo, libre. Él le cogió la mano en cuanto pudo y susurró su nombre como si fuera un salvavidas que le llevara a casa.

Le explicó que los agentes sólo le habían detenido el tiempo suficiente para verificar sus datos biométricos, incluidas las huellas dactilares, los escáneres faciales y la confirmación de los registros de viaje. Ya no era sospechoso, sólo víctima de un ladrón de identidades que llevaba meses intensificándose. Se disculpó por haberla asustado, aunque nada de eso era obra suya.