Mamá no tiene ni idea de por qué los médicos piden a papá que se vaya – Está aterrorizada por lo que..

De vuelta al presente, el pulso de Sandra se aceleró mientras su mente repetía todos los recuerdos extraños en rápida sucesión. Las extrañas cartas, el tenso viaje de negocios, la noche en vela… hilos que antes ignoraba y que ahora se entretejían en algo más oscuro. ¿Eran sólo coincidencias? Parecía un patrón que había sido demasiado confiada para ver.

El murmullo del personal a su alrededor se hizo más apremiante, las voces bajaban cada vez que miraba en su dirección. Sus ojos se desviaban hacia el pasillo cada vez con más frecuencia, como si esperaran que apareciera alguien o algo. Cada conversación en voz baja acrecentaba el pavor que se había instalado en los huesos de Sandra, convenciéndola de que lo que estaba ocurriendo era mucho más que un simple malentendido.