Mamá no tiene ni idea de por qué los médicos piden a papá que se vaya – Está aterrorizada por lo que..

Ella volvió a intentarlo, preguntándole en voz baja si le molestaba algo más. Jake le apretó la mano, insistiendo en que no era nada más que los nervios de ser padre. Su voz transmitía sinceridad, pero aún quedaba un velo de algo no dicho. Sandra lo dejó pasar, confiando plenamente en él, segura de que la transparencia llegaría cuando él estuviera preparado.

Ahora, en la habitación del hospital llena de pánico, aquel recuerdo resurgía con un peso desconcertante. Sus ojos distantes, la noche inquieta, las sonrisas tensas… detalles antes suavizados por el amor, ahora agudizados por el miedo. No podía interpretar el significado, pero la inquietud se filtró en su pecho, convirtiendo viejos momentos en nuevas preguntas.