Un policía detiene a un hombre que se parece a su hijo fallecido – Segundos después, ve lo que hay encima del salpicadero

Tras cumplir su condena, abandonó la ciudad sin decirle a Vance adónde iba. Unos días más tarde, llegó un sobre sin remitente. Dentro, una breve nota: Lo siento. Por él. Por ti. Sentirlo no lo arregla, pero al menos ahora sabes quién apuntó el arma y quién no.

Vance la leyó dos veces. La culpa que había cargado -creyendo que sólo él había llevado a Adam hacia esa vida- cambió. Aún deseaba haber sido mejor padre. Pero ya no creía haber escrito cada línea de la historia de su hijo ni haber apretado el gatillo de su final.