«¿Qué ha mencionado?», preguntó a Lauren, inclinándose hacia delante. «¿Extraños, asuntos familiares, preocupaciones tontas? A veces tiene esas ideas» Sonrió tranquilizadoramente, como si compartiera una manía familiar, con los ojos penetrantes bajo la calidez, extrayendo detalles como hilo de una tela.
Lauren relató algunos detalles a la ligera: jardines, su hermano, vagas conversaciones sobre papeles. Charles asintió, exhalando. «Eso suena a ella. Su estado es frágil, bendita sea» Cada pequeña confusión que ella compartía, él la reformulaba suavemente, convirtiendo la niebla en prueba de la necesidad que Mabel tenía de su mano firme.