Un velero queda varado y se topa con piratas: ¡lo que hace la tripulación para sobrevivir los deja a todos atónitos!

El mar se extendía interminable a su alrededor, brillante bajo el sol, despiadadamente vacío. Cada segundo, la distancia se acortaba. Los dos barcos los seguían con firmeza, formas negras que se acuchillaban en el mar resplandeciente. No estaban lo bastante cerca como para subir a bordo, pero sí lo bastante como para que sus intenciones quedaran claras. Cada minuto, la distancia se reducía.

Liam no podía quedarse quieto. Corrió por la cubierta, con los ojos rebotando entre las embarcaciones que se acercaban y las cajas apiladas ordenadamente junto al mástil. «Se lo van a llevar todo», soltó. Le temblaban las manos cuando agarró una de las cajas más pequeñas e intentó meterla debajo de un banco. «No puedo… estos instrumentos cuestan más que…» Sus palabras se enredaron en el pánico.