Olvidé mi bolso y volví, fue entonces cuando el encargado me pidió: «Mira este vídeo de seguridad…»

Brooke sonrió y dijo que a Clare le vendría bien salir de casa, sentirse normal para variar. Clare no discutió. Se dijo a sí misma que estaba imaginando la pesadez de su cuerpo, la forma en que sus pensamientos a veces iban medio segundo por detrás de sus intenciones. Estrés, pensó. Un largo año que la estaba afectando. Esta noche sería fácil. Familiar. Segura.

El restaurante daba a la ciudad, todo cristal y luz cálida, el tipo de lugar que te hacía bajar la voz sin que te lo pidieran. Daniel le sostuvo la puerta. Eleanor se adelantó con confianza. Brooke la seguía de cerca, ya cómoda con el ritmo del grupo.