Sus padres miraban desde un viejo artículo, con los ojos hundidos por la preocupación, el tipo de dolor que sobrevive a las estaciones. Un artículo posterior mencionaba a una hermana superviviente, Evelyn, sólo una adolescente en aquel momento. Margaret garabateó notas en el margen de su cuaderno, consciente de repente de que se estaba adentrando en el dolor de otra familia.
Una parte de Margaret quería entregar todo el paquete a la policía y lavarse las manos. Tenía facturas que pagar y una vida que mantener. Otra parte de ella, la más grande, no podía dejarlo ir. ¿Cómo había acabado la vida de un hombre desaparecido atrapada en su coche?