Su coche, un Mercedes-Benz nuevo, seguía desaparecido con él. Un testigo afirmó que estaba discutiendo con alguien. Otro dijo que había hablado de «dirigirse al norte durante un tiempo» Los fragmentos se alineaban imperfectamente, como baldosas desparejadas.
Tomó notas furiosamente, rodeando las fechas. El momento era importante: la nota estaba fechada en marzo de 1985. Las fotos mostraban que el coche era nuevo. En algún momento de la misma época, David Armitage se había deslizado de una vida al silencio.