Claire Holloway. Sarah había trabajado con ella antes de la empresa. Cuando aún estaban atrapados en oficinas fluorescentes y fingían que la vida que querían era algo que harían más tarde. Jack la recordaba ahora en flashes: demasiado pulida, demasiado presente, siempre parecía aparecer en conversaciones a las que no había sido invitado.
Sarah nunca la había llamado amiga. Sólo alguien del trabajo. Alguien intensa. Alguien que hacía demasiadas preguntas personales y se reía demasiado de cosas que no tenían gracia. Jack recordó, de repente, a Claire de pie junto a Sarah en una fiesta de la oficina años atrás, mirándolo cruzar la habitación con esa misma media sonrisa ilegible que llevaba ahora en su cocina.