Un iceberg se acerca peligrosamente a un pueblo y los habitantes palidecen al ver su contenido

Sentados juntos sobre el hielo frío y expansivo, Peter y el Dr. Jensen reconocieron su situación similar. «Tenemos que pensar en lo que nos queda por utilizar», sugirió Peter, echando un vistazo a sus escasas provisiones. El Dr. Jensen asintió y añadió: «Y el tiempo… no está de nuestra parte. Tenemos que ser inteligentes» Hablaron de lo impredecibles que podían ser las condiciones e idearon formas de pedir ayuda.

Peter y el Dr. Jensen comprendieron la urgencia de su situación, ya que sus suministros se estaban agotando peligrosamente. Juntos construyeron una baliza improvisada con piezas del equipo científico del Dr. Jensen y del equipo de escalada de Peter. La colocaron en el punto más alto accesible y rezaron para que su señal atravesara la espesa niebla y las vastas extensiones de hielo y mar.