Pero la forma en que ella entró en pánico la noche anterior -la forma en que se escondió, la forma en que corrió- hizo que algo viejo y enterrado surgiera en él. ¿Y si había ocurrido algo que Lara había tenido demasiado miedo o vergüenza de explicar?
Seguía sin tener sentido. Nada tenía sentido. Pero el miedo era real. Lo único que Evan podía hacer era esperar a que la policía se pusiera en contacto con él. Pero esperar le parecía imposible. Se pasó una mano por el pelo y se paseó por el salón mientras el cansancio se le clavaba en la piel.