«Algo lo desencadenó. ¿Tiene algo que pueda ayudarnos a encontrarla? ¿Algo que pudiera haberse llevado o dejado?» Evan recuperó el teléfono de Lara, explicando que lo había dejado dentro. Se sentía inquietantemente pesado cuando lo puso en la mano del oficial. Las clasificaciones de alto riesgo permitían previsualizaciones de emergencia limitadas: marcas de tiempo, alertas, localizaciones en caché, si las había.
A veces incluso bastaba con un fragmento. Pero tras casi una hora de comprobaciones, los agentes volvieron sin nada útil. El teléfono de Lara no contenía mensajes recientes, ni actividad, ni pistas. Era como si su vida digital simplemente se hubiera silenciado.