Una azafata le susurra: «Tiene que bajarse de este avión inmediatamente» – La pasajera se queda helada al saber la verdad..

Se pasaron hojas de papel hacia la cabina, se doblaron y desdoblaron, se estudiaron detenidamente. Alyssa vislumbró archivos y documentos, pero ninguno de ellos tenía sentido para ella. Lo que la inquietaba no era el papeleo, sino la urgencia con que cambiaba de manos, como si un problema se acercara a una decisión.

En una página destacaba su nombre, fuertemente marcado con bolígrafo. Alyssa lo vio sólo un segundo antes de apartar el papel, pero fue suficiente. Sintió un peso frío en el estómago. Los nombres no estaban marcados por casualidad. ¿Qué podía estar mal? ¿Por qué la buscaban?