Una azafata le susurra: «Tiene que bajarse de este avión inmediatamente» – La pasajera se queda helada al saber la verdad..

Entonces se dio cuenta de que, por alguna razón, toda la tripulación parecía no estar preparada para su presencia. La voz del capitán llenó la cabina en ese momento, suave y firme, anunciando un pequeño retraso técnico. Nada grave. Sólo unos minutos más. Alyssa estuvo atenta a las fisuras que se producían, a algo no dicho que se escondía entre las frases hechas.

Añadió que nadie desembarcaría por el momento y pidió a todos los pasajeros que permanecieran sentados. La petición cayó más pesada de lo debido. No era una sugerencia. Una norma. Alyssa se dio cuenta de la rapidez con que todos obedecían, de la facilidad con que aceptaban que se les dijera que se quedaran exactamente donde estaban.