Su madre llevó un vestido de novia a su boda: la reacción del novio la dejó atónita

Antes de que Ashley se diera cuenta, llegó el día de la boda. Alegría, nervios y expectación se mezclaban. Estaba emocionada y asustada a la vez. Con su matrimonio, no había forma de que la reconciliación con su madrastra fuera más fácil. Ashley se sentía triste porque tal vez su boda no hiciera sino aumentar la distancia entre ella y Rowena.

Ashley se despertó antes del amanecer, con el corazón ya acelerado. La excitación y los nervios se entremezclaban, haciendo imposible el sueño. Se quedó quieta un momento, escuchando el silencio, intentando serenarse. Hoy sería un día alegre y sin complicaciones, un comienzo que no se vería afectado por viejas tensiones ni por una historia sin resolver, o eso era lo que se decía a sí misma.