Después de que los artificieros despejaran la zona y cargaran el cofre en su camión, un solitario técnico geólogo se quedó en el patio de Walter. Arrodillado junto al suelo removido, raspó muestras en pequeños viales, explicando que las autoridades necesitaban comprender cómo algo enterrado a tanta profundidad se había levantado por sí solo.
El técnico señaló las capas del suelo y describió un ciclo de congelación-descongelación conocido como frost heave. Cada invierno, la humedad atrapada bajo la caja se congelaba, formando lentes de hielo en expansión que empujaban hacia arriba con una presión lenta e imparable. Durante décadas, esa fuerza invisible había levantado el cofre hacia la superficie.