El niño se agota cada vez que la abuela hace de canguro, cuando el padre descubre la razón se horroriza.

No tenían mucho. No en el sentido que la gente suele darle. Mike trabajaba en el mantenimiento de un edificio comercial en el centro. Carrie dirigía un pequeño equipo en una empresa de logística: trabajo estable, sueldo decente, sin red de seguridad. Su apartamento en Pittsburgh era limpio pero estrecho, con paredes finas y vistas al aparcamiento en lugar de al río. Se las arreglaban.

Siempre lo habían hecho. Los primeros meses de la vida de Maxine transcurrieron en fragmentos: tomas nocturnas, días medio dormidos, hitos que se percibían más por el tacto que por el calendario. La primera risa. La primera palabra. La forma en que se acercó a la cara de Mike y le agarró la barba como si fuera algo sólido en lo que podía confiar. Nunca se había sentido más útil en su vida.