La única salida segura
¿No puedes hacer nada con tu propia tierra? Sí puedes, pero tienes que cumplir las normas y disponer de espacio. El concepto jurídico clave en este laberinto es la línea de edificación trasera.
En pocas palabras: si aparcas la autocaravana lo suficientemente atrás en tu propiedad como para que quede detrás de la parte trasera de tu casa, el ayuntamiento no suele poder tocarte. Una valla alta o una caja de garaje también pueden ayudar. Mientras el vehículo esté oculto a la vista y no domine el paisaje urbano, no tendrás problemas.