En algún momento, su curiosidad pasó de la exploración casual a algo totalmente distinto. Porque lo que acabaron encontrando bajo la cabaña no era lo que nadie esperaba. No se trataba de un sótano diminuto, un viejo almacén o una estrecha habitación subterránea llena de chatarra. Lo que encontraron debajo parecía mucho más deliberado que eso: más grande, más limpio y mucho más desarrollado que cualquier cosa que hubieran imaginado que pudiera esconderse bajo una estructura destartalada en medio del bosque.
Y ese fue el momento en que todo cambió. Lo que había empezado como una pequeña y divertida exploración, de repente parecía mucho más difícil de explicar. Porque esto no era sólo algo oculto bajo tierra. Parecía que alguien había invertido mucho tiempo, dinero y planificación en lo que se suponía que era este lugar. Y una vez que se adentraron un poco más, quedó claro que tampoco se trataba de un refugio subterráneo.
Había sido diseñado para parecer algo totalmente distinto. Ese fue el primer momento en que el lugar dejó de parecer un descubrimiento genial y empezó a ser realmente difícil de entender.
Y, de algún modo, cuanto más profundizaban, más extraño les resultaba.