Se cree que la relación 2D:4D está influida por la exposición hormonal antes del nacimiento, sobre todo a la testosterona y los estrógenos. Estas hormonas influyen en el desarrollo de las distintas partes del cuerpo durante las primeras etapas, incluida la longitud relativa de algunos dedos. Por eso esta proporción varía de una persona a otra.
En general, un dedo anular más largo suele asociarse a una mayor exposición a la testosterona en el útero, mientras que un dedo índice más largo se relaciona con niveles más bajos. Como esto se desarrolla pronto, la proporción tiende a permanecer estable a lo largo de la vida. Con el tiempo, los investigadores empezaron a estudiar si este rasgo físico podría correlacionarse con determinadas tendencias de comportamiento o patrones de personalidad. Algunos estudios han explorado la relación entre la longitud de los dedos y aspectos como la asunción de riesgos, la confianza y el comportamiento social.
Ahí es donde la idea empezó a ganar atención. No se trata sólo del aspecto de tus dedos, sino de lo que esa pequeña diferencia puede reflejar en el fondo. Así que ahora que has comparado los tuyos… Así es como se suelen describir los tres tipos: