2. Ablande su asado
Uno de los «secretos» más culinarios relacionados con las cáscaras de plátano es su capacidad para mantener la carne húmeda y tierna durante el proceso de cocción. Los cocineros profesionales de muchas culturas tropicales llevan siglos utilizando hojas de plátano para envolver la carne, pero la cáscara de la fruta funciona igual de bien para el asado casero. Si le preocupa que la pechuga de pollo o el asado se sequen en el horno, una cáscara bien colocada puede actuar como barrera natural contra la humedad.
Basta con colocar una cáscara de plátano limpia y madura encima de la carne o en el fondo de la bandeja de asar antes de meterla en el horno. Cuando la cáscara se calienta, libera humedad y enzimas naturales que ayudan a romper las fibras duras de la carne. Esto crea un efecto de «tienda de vapor» que garantiza que los jugos permanezcan dentro del asado. No se preocupe: no hará que su sabrosa cena sepa a helado de plátano, pero sin duda la hará más suculenta.