4. Algunos jardineros lo utilizan en plantas estresadas
En jardinería, la aspirina se ha convertido en un remedio casero para las plantas débiles o estresadas, sobre todo después de trasplantarlas o cambiarlas de lugar. Algunas personas disuelven una pequeña cantidad en agua y la utilizan mientras riegan, con la esperanza de que ayude a las plantas a recuperarse del shock o de los cambios ambientales.
Esta idea lleva años circulando y suele considerarse un experimento suave y de poco esfuerzo, más que una solución garantizada. Se suele probar cuando las plantas tienen problemas y los cuidados normales no parecen suficientes.
Dicho esto, no debe sustituir a los cuidados básicos de jardinería. Un suelo sano, una luz solar adecuada y un riego constante siguen siendo mucho más importantes. La aspirina, en este caso, es más un complemento ocasional que una parte fundamental del cuidado de las plantas. Puede ayudar en algunas situaciones, pero no es algo en lo que la mayoría de los jardineros confíen con regularidad.