La aspirina es conocida sobre todo como remedio para el dolor de cabeza, los dolores leves y la fiebre. Pero, con el tiempo, también se ha ganado la reputación de ser uno de esos artículos sorprendentemente versátiles que la gente tiene a mano para algo más que para su finalidad prevista. En muchos hogares, se ha convertido en uno de esos productos básicos que «es bueno tener siempre a mano» y que de vez en cuando se utiliza de forma práctica y sin necesidad de recurrir al botiquín.
ACLARACIÓN: Dicho esto, la aspirina sigue siendo un medicamento, no un producto doméstico de uso general. Algunos de los usos que la gente asocia con ella tienen más que ver con viejos trucos caseros y con la comodidad que con la necesidad cotidiana. Siempre debe manipularse con cuidado, mantenerse alejada de los niños y los animales domésticos, y nunca debe considerarse un sustituto de los productos de limpieza, tratamientos o consejos médicos adecuados.
La mejor manera de considerarlo es como un apoyo ocasional, algo que puede resultar útil en determinadas situaciones, pero no algo en lo que confiar para todo. Sin embargo, si se utiliza con cuidado, es uno de esos artículos sencillos que han conseguido ser sorprendentemente útiles en el hogar.