Este hombre construyó una casa con una vieja cuba de whisky: echa un vistazo a esta morada poco convencional…

Dormitorio y baño

Escondidos en la curva trasera de la estructura se encuentran los dormitorios y un módulo de baño extraordinariamente compacto. El dormitorio cuenta con una cama doble de plataforma elevada, a la que se accede por un conjunto de peldaños de almacenamiento que albergan la extensa colección de textos históricos de Julian. La cama está acurrucada directamente contra las duelas curvadas, dando la sensación de estar durmiendo dentro de un gigantesco capullo protector de madera.

Debajo de la plataforma para dormir, Julian diseñó un ingenioso sistema de armario que se despliega sobre resistentes rieles, aprovechando al máximo cada centímetro cuadrado de la profunda curvatura de la cuba. Una pequeña ventana colocada perfectamente a la altura de la almohada permite que el sol de la mañana despierte al ocupante de forma natural, ofreciendo vistas de la niebla que se levanta del río cercano. Toda la alcoba para dormir está forrada con suaves tejidos de lana, que mejoran la amortiguación acústica de la habitación circular.

Junto a la cama, una puerta corredera oculta se abre para revelar un cuarto húmedo sorprendentemente lujoso y de tamaño reducido. El cuarto de baño cuenta con un inodoro de compostaje que ahorra agua y una ducha de efecto lluvia revestida con baldosas de pizarra de origen local que complementan las oscuras duelas de roble. Un pequeño sistema de ventilación impide que la humedad afecte a la madera histórica, lo que garantiza que esta casa única con cuba de whisky perdurará en el tiempo durante décadas.