Estas ideas geniales convirtieron un espacio inútil en algo increíble

Una de las primeras ideas que me sugirieron fue sorprendentemente sencilla. Un tocador. Al principio, no parecía que fuera a funcionar. El espacio parecía demasiado estrecho, demasiado extraño. Pero cuanto más se pensaba en ello, más sentido tenía. El techo inclinado creaba un marco natural y la profundidad del rincón era suficiente para un montaje compacto. Todo lo que necesitaba era la distribución adecuada. Una encimera flotante mantendría el espacio ligero y despejado. Un espejo redondo suavizaría los ángulos del espacio. Y con la iluminación adecuada, todo el rincón pasaría de ser tenue y olvidable a cálido e intencionado.


De repente, lo que antes parecía una ocurrencia tardía empezó a tener sentido. No se trataba de forzar algo en el espacio. Se trataba de elegir algo que encajara perfectamente. Y entonces la gente empezó a darse cuenta de algo importante. No se trataba de un espacio extraño que sobraba en la casa. Era un espacio al que se le podía dar forma para convertirlo en algo útil, siempre y cuando se dejara de intentar tratarlo como una habitación normal.


Pero alguien tuvo una idea completamente distinta. Vaya a la página siguiente para descubrirlo: