Un hombre vive en una casa diminuta en un coche de caballos en la orilla de un pueblo

Al ver el interior, se hace evidente la naturaleza compacta del carruaje. Hay espacio suficiente para colocar un colchón viejo y debajo un espacio para guardar sus efectos personales. André dice que es una gran mejora con respecto a dormir en la calle, así que por ahora está contento. También tiene planes de trasladar el vagón a un lugar más conveniente, pero no quiere llamar demasiado la atención.

André aún no ha pasado el invierno en el carruaje y no está seguro de cómo se las arreglará. A medida que pasa el tiempo, se pregunta cuánto tiempo podrá seguir viviendo así antes de verse obligado a encontrar una solución alternativa. La llegada del invierno supone un reto importante, y la sostenibilidad de esta forma de vida sigue siendo motivo de preocupación.