Estos objetos cotidianos podrían estar abarrotando tu casa sin que te des cuenta. ¡Es hora de deshacerte de ellos!

¿Y qué hay de esa caja de cables misteriosos?

Ahora pasemos a una de las categorías más frustrantes de desorden doméstico: los aparatos electrónicos. Mucha gente tiene un cajón, una caja o una cesta llenos de cargadores y cables que no sabe a qué pertenecen. El problema es obvio. No quieres tirar nada importante, pero tampoco sabes a qué pertenece la mitad de esos cables. Empieza por identificar los aparatos electrónicos que aún conservas.

Si te deshiciste del aparato hace años, probablemente ya no necesites su cargador, mando a distancia ni cable específico. Los aparatos electrónicos antiguos también se pueden tratar por separado. Y luego están los CD, los DVD y las cintas VHS. Si ya no tienes el equipo para reproducirlos y no tienes ninguna razón en particular para conservarlos, es posible que simplemente estén ocupando espacio. De ahora en adelante, hazte la vida más fácil.

Cuando compres un nuevo dispositivo electrónico, etiqueta su cargador o cable. Ese pequeño hábito puede evitar que, dentro de unos años, acabes teniendo otra caja llena de cables misteriosos. Porque un cable olvidado no parece un problema. Pero treinta cables sin identificar metidos en un cajón sí que lo son, sin duda.