¿Por qué, a sus 61 años, esta mujer duerme en un armario? — Echa un vistazo al interior de su polémico dormitorio

Lo que gana al vivir con menos cosas

La vivienda más pequeña de Benita le ofrece algo que un piso más grande quizá no le daría: una ubicación céntrica en Estocolmo sin el mismo peso económico. El piso tiene unos 420 pies cuadrados y se encuentra en Vasastan, un barrio muy cotizado cerca de parques, cafeterías, tiendas y transporte público. Para Benita, esa ubicación significa tener la vida cotidiana de Estocolmo a un paso, en lugar de pagar por habitaciones que apenas utilizaría.

La reducción del tamaño de su vivienda también cambió su situación financiera. Al mudarse a una vivienda mucho más pequeña, redujo la cantidad de dinero invertida en su casa y alivió la presión de una hipoteca más elevada. Según los informes sobre la mudanza, la diferencia en su presupuesto para la vivienda asciende a unos 1.000 dólares. Benita considera ese ahorro como una elección, no como un sacrificio. Prefiere conservar el barrio, la luz y el carácter de su hogar antes que comprar más espacio en las habitaciones.

Esa compensación resulta más fácil porque Benita no pasa las horas en las que está despierta en la cama. Se acuesta temprano, se levanta temprano, hace la cama y sigue con su día. Un dormitorio de tamaño normal ocuparía valiosos metros cuadrados para una actividad que, en su mayor parte, realiza con los ojos cerrados. En cuanto empezó a ver el piso desde esa perspectiva, el pequeño espacio para dormir dejó de parecerle una renuncia y empezó a parecerle práctico.

Además, el propio piso de Benita es bastante peculiar, lo que la ha llevado a diseñar su dormitorio de forma única...

YouTube | Benita Larsson