Estos síntomas «aleatorios» podrían advertir de algo mortal, y demasiada gente los pasa por alto

Un lado de la cara se cae de repente

La cara caída es una de las señales de advertencia del ictus más conocidas, pero es fácil pasarla por alto en la vida real. Puede que note que un lado de la boca parece desigual, que su sonrisa aparece de repente ladeada o que un párpado parece más bajo que el otro. A veces, los demás se dan cuenta antes que usted, porque puede aparecer de repente. Este tipo de debilidad facial es diferente de un rostro que simplemente parece cansado tras un largo día. Las autoridades sanitarias consideran que la debilidad facial repentina es una señal de alarma importante.

A menudo, la gente intenta explicarlo. Puede que piense que ha dormido mal, que se ha sometido a una intervención dental, que se ha pinzado un nervio o que simplemente se lo está imaginando en el espejo. Pero cuando se interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del cerebro, los músculos de un lado de la cara pueden dejar de responder con normalidad. Por eso, las campañas contra el ictus vuelven una y otra vez a la misma sencilla prueba: pedir a la persona que sonría. Si de repente la sonrisa parece torcida o un lado no se mueve bien, no hay que esperar a que se enderece por sí sola.

Lo más importante que debe recordar es que la cara caída no es un síntoma de «observar y esperar». Si ocurre de repente, especialmente con cualquier otro cambio inusual, debe tratarse con urgencia. Llame inmediatamente a los servicios de urgencias. Aunque la debilidad disminuya o desaparezca, puede indicar un accidente isquémico transitorio o un ictus, que requieren una evaluación inmediata.