¿Tiene que levantarse a menudo por la noche para orinar? Puede que el problema no sea su vejiga…

La reserva oculta en las pantorrillas

Para entender por qué tus piernas te están despertando, tenemos que fijarnos en cómo se mueve el líquido cuando no estás mirando. Durante la rutina diaria, tanto si está trabajando como si está haciendo recados, puede acumularse líquido en los tejidos de las piernas, lo que se conoce como edema periférico. No siempre se trata de una hinchazón evidente; a veces es suficiente para que los calcetines dejen una ligera hendidura al final del día. Este líquido del «tercer espacio» permanece atrapado en la parte inferior de la pierna mientras se está erguido, pero en cuanto uno se tumba en el colchón, la cosa cambia.

Al pasar a la posición horizontal, las piernas se sitúan de repente al mismo nivel que el corazón. Este cambio de postura permite que el líquido que estaba «atascado» en los tobillos y las pantorrillas vuelva a entrar en el torrente sanguíneo. Los riñones, como filtros diligentes que son, ven este repentino aumento del volumen sanguíneo y se ponen manos a la obra. Transforman el exceso de líquido en orina, que llena la vejiga. Básicamente, las piernas se han pasado todo el día «recogiendo» el agua que ahora la vejiga se ve obligada a «desalojar» en mitad de la noche. No es que tu vejiga tenga poca capacidad, es que se ve desbordada por una inundación procedente del Sur.