El cepillado excesivo y la herramienta equivocada
Existe el viejo mito de que cepillarse el pelo 100 veces al día aporta salud y brillo. Para el cabello fino, esto es en realidad un billete de ida al debilitamiento. El cabello fino es propenso a la rotura mecánica, y un cepillado excesivo -especialmente con las herramientas equivocadas- puede romper las hebras delicadas y provocar una caída innecesaria. Utilizar un cepillo con cerdas rígidas de plástico puede tirar del cuero cabelludo y romper los enredos con demasiada fuerza.
La solución es un simple cambio de herramienta. Utiliza un peine de púas anchas cuando el pelo esté mojado, ya que es cuando es menos vulnerable a estirarse y romperse. Para el peinado en seco, un cepillo con cerdas suaves de jabalí o púas flexibles tipo «enredador» es mucho más suave. Cuando cepilles, empieza siempre por las puntas y ve subiendo hacia las raíces. Esta técnica «de abajo arriba» evita que un pequeño nudo se convierta en un nudo gigante y mantiene el pelo en su sitio.