6 aceites caseros para aliviar el dolor

6. Aceite analgésico de alcanfor

El alcanfor es uno de los ingredientes más clásicos utilizados en los bálsamos para el dolor de la vieja escuela, las friegas para el pecho y los productos para aliviar los músculos. Tiene ese aroma fuerte e instantáneamente reconocible y un efecto frío-calor que mucha gente asocia con el alivio. Precisamente por eso funciona tan bien en un sencillo aceite de masaje casero.

Para prepararlo, utiliza 1 cucharada de alcanfor y ½ taza de aceite de coco. Tritura el alcanfor hasta obtener un polvo fino y, a continuación, mézclalo con aceite de coco caliente -no hirviendo- hasta que se disuelva. Cuando se enfríe, masajea la zona afectada con una pequeña cantidad. Se trata de una receta muy sencilla, pero puede resultar sorprendentemente eficaz para los dolores corporales cotidianos, sobre todo después de largas jornadas de trabajo, tiempo frío o periodos de inactividad. El aceite de coco ayuda a suavizar la fuerza del alcanfor y facilita su aplicación sobre la piel. Hay que tener cuidado con la concentración.

La Arthritis Foundation señala que los tópicos de alcanfor y mentol actúan más como «contrairritantes», es decir, crean una sensación de frío o calor en lugar de tratar la causa subyacente del dolor. No obstante, siguen siendo útiles, aunque es mejor utilizarlos con expectativas realistas.