No es el tipo de cosa que la mayoría de la gente esperaría encontrar en un kit de limpieza profesional. Una botella de vodka barato en aerosol no parece exactamente un producto para tapicerías. Sin embargo, para algunos limpiadores, es una de esas pequeñas herramientas sencillas que se ganan tranquilamente su lugar, sobre todo cuando los muebles de tela empiezan a retener olores difíciles de eliminar. Esto se debe a que la tapicería tiene la costumbre de retener más de lo que la gente cree.
Los sofás, las sillas de comedor, los cojines, los cabeceros y otros muebles blandos pueden absorber olores cotidianos con el tiempo sin mostrar signos evidentes en la superficie. Una habitación puede parecer limpia, ordenada y bien cuidada, mientras que un mueble de tela sigue teniendo ese ligero olor a rancio que nadie puede ignorar. Y cuando eso ocurre, algunos profesionales se saltan por completo los sprays muy perfumados. En su lugar, optan por algo mucho más sencillo.
Puede sonar inesperado al principio, pero hay una razón por la que este truco ha perdurado. Y una vez que entiendes lo que el vodka barato hace realmente a la tapicería, empieza a tener mucho más sentido.