Puso dos limones en el horno durante la noche y los resultados fueron realmente sorprendentes

Como la mayoría de los trucos domésticos, éste funciona mejor si se usa con un poco de sentido común. El horno debe estar completamente apagado antes de meter los limones, y si dejas la puerta abierta, sólo tiene que estar ligeramente entreabierta, no colgando de par en par toda la noche. La idea no es dejar que el horno se ventile un poco mientras los limones están dentro. Mucha gente prueba esto después de cocinar algo particularmente grasiento, ahumado o con mucho olor, cuando el horno tiende a sentirse un poco más «usado» de lo habitual.


A la mañana siguiente, basta con retirar las mitades de limón y limpiar el interior si es necesario. Esta es la verdadera razón por la que este truco ha perdurado. No porque sea mágico. Ni porque sustituya a la limpieza. Sino porque es uno de esos pequeños hábitos extrañamente sencillos que pueden hacer que un horno parezca más fresco sin apenas esfuerzo.


Y una vez que lo has probado, es mucho más fácil entender por qué algunas personas siguen recurriendo a él.