Publicidad
Publicidad
Volvió a mirarle fijamente, aún sin poder creérselo. ¿Qué estaba pasando? ¿Era una broma de mal gusto?
Publicidad
Publicidad
Cada detalle de su rostro reflejaba el suyo. Pero no podía ser él. Ella sabía que era imposible. Sin embargo, allí estaba, sentado a un par de filas de ella.