Mark pulsó el botón de la radio y habló con tono urgente: «Central, aquí Mark. Cancelad la alerta de depredador. Tenemos una grave inestabilidad en la presión atmosférica en High Meadow. El barómetro está fluctuando de forma descontrolada». Hubo una breve pausa en la línea antes de que el jefe de operaciones se pusiera al teléfono personalmente. «¿Podrías repetirlo, Mark? ¿Fluctuando?».
«La presión local está oscilando de forma errática», informó Mark, mientras observaba cómo la aguja volvía a moverse. «Las ovejas daban vueltas porque las bolsas de presión las desorientaban. Estaban atrapadas en un microvórtice».
«Todas las unidades, permanezcan a la espera», respondió la voz del jefe, ahora tensa. «Acabamos de consultar el radar regional. Se está formando un mesociclón rápido justo sobre vuestro sector. Un ciclón de microráfaga va a tocar tierra en High Ridge en cuestión de minutos. ¡Mark, evacúa esa pradera inmediatamente!». Justo cuando la radio se quedó en silencio, una repentina y potente ráfaga de viento rugió entre los árboles, aplastando la hierba de la pradera mientras el cielo se teñía rápidamente de un morado oscuro y sombrío.