Un oso irrumpe en el hospital y una enfermera llora al ver lo que lleva en la boca

"No te muevas", le instó Takashi. "Iré a verte lo antes posible y lo resolveremos juntos" Hana hizo una pausa, indecisa sobre qué hacer a continuación. Decidió enviar a Takashi su ubicación exacta, con la esperanza de que él pudiera ayudarla una vez allí. Pero a medida que pasaba el tiempo, la urgencia que sentía era demasiado grande para ignorarla. Una fuerza inexplicable la impulsaba a seguir al enigmático oso hacia lo desconocido.

A medida que el oso se adentraba en la espesura del bosque, la ansiedad de Hana se hacía más intensa. La sensación de ser observada le producía escalofríos y cada susurro de las hojas en las sombras le resultaba premonitorio. Oía sonidos extraños a lo lejos. ¿Qué era eso? Nunca lo había oído antes... Justo cuando estaba a punto de dar media vuelta, un ruido fuerte y repentino rompió el inquietante silencio.