Por dentro, parece más una casa en un árbol que una mansión
Una vez pasado el tranvía, la casa no se convierte de repente en algo corriente. Eso es lo divertido. No parece tanto una propiedad formal de lujo como una casa en un árbol, lo que encaja perfectamente con el ambiente. El entorno por sí solo hace gran parte del trabajo. Situada en lo alto de una ladera y rodeada de árboles, la casa parece flotar entre la arquitectura y el paisaje. En lugar de sentirse encajonadas, las habitaciones parecen diseñadas para atraer el exterior hacia el interior a través de la luz, la altura y las amplias vistas. Es el tipo de lugar en el que, incluso estando quieto, probablemente se tiene una sensación ligeramente cinematográfica.

Las casas así no parecen fabricadas en serie. Parecen personales. Sugieren una vida un poco más lenta, un poco más extraña y mucho más memorable. No se trata sólo de la colocación de los muebles o el color de las paredes, sino de una casa que tiene personalidad antes incluso de que nadie la decore. La mayoría de la gente sueña con más metros cuadrados. Esta casa es un buen ejemplo para soñar de otra manera. Muestra cómo un entorno distintivo, unas pocas opciones de diseño inusuales y un claro sentido del humor pueden crear algo mucho más cautivador que una idea estándar de lujo.