Este artista vive solo en una cabaña aislada en plena naturaleza — ¡El interior te dejará boquiabierto!

Emily Carter
26 ago., 2026

La casa de Kayla se encuentra en lo más profundo de la naturaleza salvaje de Tasmania, rodeada de una espesa vegetación, viejos árboles frutales, rocas y extensas franjas de terreno tranquilo. Compró la propiedad cuando solo tenía 21 años, atraída por la libertad que le proporcionaba disponer de un espacio propio. Era un lugar apartado, agreste y alejado de los servicios habituales, pero poco a poco lo convirtió en un lugar acogedor y profundamente personal.

Su primer intento de vivir allí acabó mal. Apenas 18 meses después de comprar el terreno, un incendio forestal destruyó su casa original. Durante un tiempo, durmió en una vieja furgoneta y cocinaba al aire libre mientras decidía qué hacer a continuación. Finalmente, con la ayuda de su familia, sus amigos y la comunidad, reconstruyó su hogar transformando una de las dependencias que se habían salvado en la cabaña que ahora llama su hogar.

La casa, una vez terminada, es pequeña, pero casi cada rincón tiene su propia historia. Madera recuperada, objetos recogidos, detalles hechos a mano y sistemas prácticos autónomos de suministro de energía llenan la propiedad. No hay wifi en casa ni una instalación de fontanería convencional. La energía solar, el almacenamiento de agua de lluvia, la calefacción de leña, un retrete de compostaje y una ducha con agua de invernadero forman parte del conjunto. El resultado no es una «casa pequeña» al uso, sino un hogar que se adapta al terreno.