Esta pequeña casa de estilo ecléctico es una auténtica mansión por dentro. ¡Ven a echar un vistazo!

La maquinaria oculta de la libertad

Las características más importantes de la casa no se ven todas desde el sofá. Kerry y Will han acondicionado la cabaña para una vida autosuficiente, utilizando energía solar y agua de lluvia almacenada para cubrir las necesidades básicas. Las aguas grises se destinan al riego, lo que permite dar un nuevo uso al agua doméstica usada en el jardín. En conjunto, estos sistemas reducen la dependencia de la vivienda respecto a los servicios externos y hacen que su ubicación rural resulte mucho más práctica.

Los residuos se gestionan mediante un sistema séptico sobre el suelo y un retrete de compostaje independiente. Puede que no sean los puntos más glamurosos de la visita, pero son los que permiten que la casa funcione cómodamente sin una conexión estándar propia de una zona residencial. Cada sistema tiene una función clara, y las decisiones de la pareja reflejan la misma actitud ingeniosa que se aprecia en las paredes recuperadas, los suelos restaurados y los muebles reutilizados del interior.

Esta independencia práctica es la verdadera recompensa. Reformar una vieja cabaña, comprar artículos de segunda mano y aceptar acabados imperfectos ayudó a Kerry y Will a crear su hogar por una cantidad modesta. Ser propietarios al 100 % significa menos facturas, menos mantenimiento y más libertad para viajar cuando quieran. La casa es lo suficientemente pequeña como para que resulte fácil de mantener, pero lo suficientemente grande como para incluir una bañera, un despacho, una sala de música, un salón independiente y un dormitorio espacioso. El estilo ecléctico llama la atención, pero la independencia es la verdadera recompensa.